Booking management · Actualizado · Equipo KLIOSO
¿A quién proponer una nueva cita?
Crea una lista de decisiones justificadas. Distingue una invitación oportuna de una revisión pendiente, datos insuficientes o un motivo para esperar.
Invita a un cliente a volver solo cuando exista un motivo actual y concreto, y ningún motivo conocido para abstenerte. La ausencia más larga no identifica automáticamente al candidato más adecuado. Descarta primero los contactos que no corresponden; después revisa los servicios realizados y los plazos realmente acordados. El resultado debe ser una lista pequeña de decisiones, no un envío masivo. Esta guía describe un método manual o unas reglas para evaluar un asistente, no una función de selección automática de KLIOSO.
Define qué puede significar la selección
Ser candidato significa «merece una revisión personal», no «necesita este servicio» ni «va a reservar». Esas afirmaciones requieren información que las fechas de visita no aportan por sí solas. Escribe el objetivo antes de elegir un umbral: quizá quieras respetar una petición de contacto posterior o revisar clientes de mantenimiento habitual que aún no tienen próxima cita. Mantén separados esos objetivos porque se apoyan en pruebas distintas.
Empieza con un grupo de servicios bien delimitado. Mezclar un servicio para un evento único con una rutina periódica produce comparaciones engañosas. Usa solo el historial relevante y las preferencias explícitas; el gasto, las circunstancias personales y la insatisfacción supuesta no sustituyen un motivo pertinente. Un alcance claro también facilita explicar la lista: cada inclusión debe tener una razón que puedas expresar sin inventar intenciones ni leer notas privadas ajenas a la decisión.
Aplica las exclusiones antes de calcular el tiempo
Comprueba primero si el cliente rechazó ese tipo de contacto, pidió esperar o ya recibió una invitación que sigue sin respuesta. Esas condiciones deben detener otra invitación aunque hayan pasado muchas semanas. Un rechazo no es una puntuación baja que una ausencia larga pueda compensar. Registra el límite real y respétalo, en lugar de volver a seleccionar a la misma persona cada vez que actualices la lista.
Busca después una reserva futura para el servicio correspondiente. Normalmente elimina la necesidad de invitar de nuevo. Una próxima cita para un servicio diferente exige revisar el contexto, no enviar otro mensaje automáticamente. Excluye también una cita puntual cuando no haya un motivo registrado para repetirla. Si la identidad del contacto es incierta o dos fichas pueden pertenecer a la misma persona, acláralo antes de seleccionar; no mandes dos invitaciones para descubrir si son duplicados.
Reconstruye un punto de partida fiable
Identifica la última visita completada para el servicio que estás considerando. Una cancelación reciente, una reserva futura o una solicitud sin respuesta no es un servicio realizado y no debe reiniciar la fecha de referencia. Comprueba juntos el estado y el servicio. Si hubo varios servicios en una visita, usa el pertinente en lugar de suponer que todo el historial sigue el mismo ritmo de regreso.
Busca un siguiente paso acordado antes de estimar un intervalo. «Vuelve a preguntarme en noviembre» es una prueba más sólida para fijar la revisión que un ciclo genérico. Sin acuerdo, las visitas completadas pueden sugerir un patrón, pero un historial breve o irregular no lo demuestra. Señala la incertidumbre en vez de fabricar una media aparentemente precisa. Lo importante es saber qué justifica la fecha de revisión, incluso cuando faltan datos para elegirla.
Usa un periodo de revisión, no una fecha límite
Si un servicio tiene un ritmo de repetición razonable en tu práctica, úsalo para decidir cuándo consultar la ficha. No demuestra que el cliente vaya tarde ni que necesite otra cita. Adapta el periodo a lo que haya dicho y evita presentar una regla de organización como consejo de salud o tratamiento. Un intervalo de mantenimiento ayuda a organizar; no diagnostica las necesidades de la persona.
Considera tres fichas con el mismo tiempo desde la última visita completada. Un cliente pidió contacto por estas fechas y no tiene reserva: revisar una posible invitación. Otro ya reservó para la semana que viene: eliminar la tarea duplicada. Un tercero dijo que se pondría en contacto por su cuenta: esperar. Las fechas coinciden, las decisiones no. Por eso un filtro de «días desde la última visita» es una vista inicial, no una regla de selección completa.
Asigna un resultado claro a cada ficha revisada
Usa tres resultados prácticos: considerar una invitación ahora, revisar después por una razón concreta o no contactar. Mantén «información insuficiente» como asunto pendiente en lugar de meterlo silenciosamente en el primer grupo. Para cada resultado guarda un motivo breve vinculado al historial: un mes acordado, una cita futura o una petición de esperar. Son descripciones de trabajo, no una afirmación de que una aplicación ofrezca exactamente esos estados.
Si decides considerar una invitación, comprueba la disponibilidad actual y la última conversación antes de redactar nada. Seleccionar no ha enviado un mensaje, reservado un hueco ni confirmado un servicio. Si el cliente ya actuó por otro canal, actualiza el resultado. Para una revisión posterior, anota qué debe cambiar o qué fecha acordada importa; evita un recordatorio diario arbitrario que devuelva el mismo caso sin pruebas nuevas.
Prueba las excepciones y mantén pequeña la lista
Antes de confiar en el método, recorre unos casos contrastados: visita completada seguida de cancelación, reserva futura existente, petición explícita de esperar y servicio puntual. Comprueba que cada uno llegue al resultado previsto y que la explicación coincida con la fuente. Si una regla incluye a alguien que debería quedar fuera, corrige la regla en lugar de ocultar únicamente esa ficha y dejar la causa intacta.
Revisa solo tantos candidatos como puedas atender con cuidado. Una lista larga no demuestra que el sistema sea mejor; una lista corta o vacía puede ser correcta. Actualiza las decisiones cuando cambien los hechos, sobre todo tras una reserva o respuesta. Una selección fiable empieza con límites, usa un historial veraz y termina con una elección humana. Las fichas y el calendario de KLIOSO pueden apoyar estas comprobaciones; ninguna regla sustituye la libertad del cliente para decidir si le conviene otra visita.
Preguntas frecuentes
Decide con las citas actuales a la vista
Revisa el calendario de KLIOSO antes de actuar. Una próxima visita o un cambio de planes puede eliminar el motivo de enviar otra invitación.
Empezar gratis ↗